Alan Adler, inventor de la AeroPress: “No dejo de sorprenderme de todo lo que hacen los baristas por y con la AeroPress”

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Coincidiendo con el 15 aniversario del primer diseño de AeroPress, Alan Adler, su inventor, presentó hace escasas semanas en la SCA Expo de Boston, la AeroPress-GO una nueva y compacta propuesta diseñada para que los amantes del café puedan llevarla al trabajo o utilizarla durante sus viajes.  

El dispositivo mantiene el estilo de la AeroPress existente, así como su capacidad y sus componentes fundamentales de preparación, que en el caso, eso sí, del modelo Go se acoplan a una taza sellada con una tapa ajustable de silicona. 

El nuevo invento de Adler ha sido acogido con mucha expectación y los fieles usuarios de este original sistema de preparación de café ya cuentan los días que faltan para probarla a finales de verano, fecha que se ha anunciado para su comercialización.

“Tenemos muchas expectativas en esta nueva versión pensada para llevar encima y a cualquier parte. El mundo de los aficionados al café ya hace tiempo que adoptaron la AeroPress, pero todavía nos queda mucho mercado, por lo que este nuevo equipo, seguro que nos puede ayudar a llegar a mucha más gente”.

Y todo apunta que Adler está en lo cierto, pues si a día de hoy la AeroPress convencional ya se había posicionado como una inmejorable opción de cafetera de viaje por su escaso peso y gran resistencia, una versión más reducida se presume irresistible para los amantes del café, los viajes y el café on-the-go. 

Alan Adler así lo espera y está dispuesto a dejarse sorprender de nuevo por el público, que han hecho de la AeroPress un dispositivo, casi nos atrevemos a decir, de culto, entre millones de usuarios de todo el mundo. 


 
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El invento: menos tiempo y menos temperatura 

“Me encanta el café y esta bebida forma parte de mi rutina diaria. Cuando empecé a investigar en lo que posteriormente resultó la AeroPress, mi objetivo era conseguir un sistema de preparación de café que me asegurara una taza menos amarga. Todo el proceso de experimentación lo llevé a cabo en la cocina de mi casa. Utilicé cafeteras pour-over, agua a diferentes temperaturas para filtrar el café y a mis amigos como catadores. El resultado fue claro, las preparaciones conseguidas con agua a 80ºC eran las que nos aseguraban un café menos amargo, que además resultaba más rico en sabor”, explica Alan Adler. 

“En estas primera prueba, la extracción mediante vertido tardaba entre 4 y 5 minutos, así que habiendo comprobado que una temperatura más baja endulzaba la preparación, me planteé si un filtrado más corto y por tanto, un menor tiempo de contacto del café molido con el agua podía contribuir, también, a reducir los sabores amargos y mejorar aún más los resultados de la taza.

Presioné la suspensión del cono con la parte trasera de una cuchara para acelerar el filtrado y acortar los tiempos, pero no funcionó. Fue entonces cuando diseñé una cámara hermética con la que presurizar esa suspensión y conseguir, así, reducir los minutos de filtrado. Era el 1 de febrero de 2004 y esa fue mi primera AeroPress”. 

Alan Adler conserva todavía el boceto de su invento, el cual utilizó el mismo día que lo dibujó en su taller para crear su primer prototipo. 

“Me sorprendió que produjera el café más dulce que jamás había probado. Suave, nada amargo, pero redondo. Usé mi AeroPress para hacer el equivalente a una taza de espresso (5 a 6% de café y el resto agua), y luego lo diluí para hacer una taza de café americano(1,25% de café y el resto agua) y la tazas resultaban igual de deliciosas.

Fabriqué algunos prototipos más en mi tienda y luego invité a Alex Tennant, nuestro gerente general a mi casa para probar el café de la AeroPress. Lo probó y pensó lo mismo que yo... ¡Estaba delicioso! En aquel momento éramos una empresa de juguetes deportivos y habíamos pasado 20 años estableciendo nuestro negocio en ese mercado, así que nos preocupaba la tarea de entrar en un mercado completamente nuevo. Aún y así decidimos seguir adelante. Fue un gran desafío que los dos estamos convencidos valió la pena afrontar”.

El primer examen de la AeroPress

Después de su reunión con Tennant y de un año de trabajo, Adler fabricó unos 30 prototipos más, aplicando variaciones en el diseño con el fin de optimizar los resultados en taza y, también, la facilidad de uso de la AeroPress.

“Cuando tuve claro que el diseño estaba optimizado, hice cuatro prototipos y los presté a los maestros del instituto de secundaria, Saint Francis High School, donde la esposa de Alex Tennant era la Directora. Cada uno de ellos usó las prensas durante varias semanas, y luego los entrevisté recogiendo impresiones muy positivas. Quería saber si realmente resultaba un equipo fácil y práctico de utilizar, y que realmente el resultado de la bebida era tan agradable para el público como para mí”.

Superada la evaluación de los maestros del instituto de secundaria y el convencimiento de Tennant de que podrían vender “montones” de esa nueva cafetera, le buscaron nombre, AeroPress – porque utiliza la presión del aire para filtrar el café -  y ordenaron los moldes para su producción. En el 2005 la AeroPress se presentó oficialmente en el Coffee Fest de Seattle y desde entonces forma parte de la cultura barista.

“Al principio, la gente no tomaba en serio este pequeño dispositivo. Pensaban que solo las máquinas que cuestan miles de dólares podían hacer una buena preparación de espresso. Pero algunas personas curiosas comenzaron a usarlo y se convirtieron en unos entusiastas embajadores. Escribieron en internet y compraron docenas de equipos para regalárselos a sus amigos... La palabra de AeroPress empezó a pasar de boca en boca de forma rapidísima. Jamás contratamos publicidad. Fue emocionante ver como la gente difundía las ventajas del invento.

No voy a negar que no esperaba el éxito, pues la calidad de la bebida preparada con la AeroPress era una apuesta segura. De hecho, recuerdo que dije a mi equipo que algún día esta cafetera superaría a todos nuestros productos deportivo y así lo ha hecho. Lo único que me ha sorprendido es que ha sucedido mucho más rápido de lo que esperaba. Internet ha jugado a nuestro favor asociando AeroPress con café y muy rápido”.


La receta del inventor

Desde entonces, la AeroPress es un equipo imprescindible, no sólo, para los baristas y “home baristas“, sino para millones de personas que han visto en la practicidad de este cilindro una solución fácil para preparar un delicioso café en casi cualquier circunstancia. De hecho, la versatilidad del sistema ha dado pie a infinidad de recetas, con escaparates de lujo como las competiciones baristas que se realizan en múltiples países y también a nivel mundial.

“No dejo de sorprenderme de lo que hacen los baristas por y con la AeroPress. Me sorprende su entusiasmo y dedicación. Viajan por todo el mundo para competir y conocer las recetas de otros colegas. Con la AeroPress puedes crear tu receta a medida y los más curiosos incluso han creado nuevos métodos, como el “invertido” popularizado por Scott Marquardt. 

Yo mismo sigo experimentando con la AeroPress y actualmente ya puedo decir que la utilizo, también, para preparar té. En este caso, las hojas deben empaparse previamente un una taza con agua durante unos minutos y luego ya se pueden filtrar”.

Independientemente del buen resultado de esta preparación, Alan Adler confiesa en su entrevista con Fórum Café, que le encantaría utilizar su invento para preparar tres tazas muy especiales, una para el físico, Albert Einstein, otra para el matemático Leonhard Euler y la última para el físico teórico, Richard Feynman, tres grandes personajes que admira y que han inspirado su trabajo.  


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