LA EVOLUCIÓN DEL OCS

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Café Premium y proyectos personalizados 

Algo se mueve en el sector del Office Coffee Service (OCS). El café es un producto que cada vez se consume más a nivel social y que, en el ámbito laboral, forma, ya, parte de la rutina del trabajo.

El servicio de café en la oficina crece y su idoneidad para las empresas no se limita únicamente a los beneficios que puede tener en la productividad de sus empleados o en su capacidad para generar buen ambiente de trabajo gracias al fomento de las relaciones sociales, sino que ahora, además, el servicio de café en las oficinas forma parte de la imagen de marca de la empresa. Las compañías tienen en el café gratis una propuesta de valor de la que se benefician sus empleados y aquellos clientes que acuden a sus instalaciones, fortaleciendo su identidad y diferenciándose de la competencia. Según el estudio “Fast Forward 2030: El futuro del trabajo y del espacio”, en base a más de 220 profesionales de diferentes regiones del mundo, la línea existente entre la vida profesional y la personal se diluirá en un futuro y reconoce el bienestar como un tema crítico para los lugares de trabajo en 2030. 

Mucha “culpa” deesta nueva visión sobre el Office Coffee Service (OCS) la tienen las grandes multinacionales que afianzan los espacios de trabajo como lugares en los que el trabajador quiere permanecer por las comodidades y los servicios que encuentra. Hablamos de enseñas como Google, Facebook, Microsoft, Coca-Cola..., y algunas más cercanas como Banco Santander, Mutua Madrileña, Iberdrola, Liberty, Mahou, Repsol, BBVA o Cofidis que habilitan zonas para el descanso y el relax, diseñan programas para mejorar la salud de sus empleados, fomentan la formación, flexibilizan los horarios y las jornadas, etc. 

Entre estas estrategias dirigidas al bienestar del trabajador y pensadas para “que se sientan valorados y parte del proyecto”, el café y todo lo que conlleva en el diseño de la oficina se ha destapado como gran aliado. Y lo ha hecho porque tanto los fabricantes de máquinas como los operadores de OCS han dado un paso más a la hora de ofrecer sus servicios, unos servicios en los que no faltan ni equipos profesionales para obtener el mejor resultado ni la materia prima de calidad para todos los que saben disfrutar no solo del momento de relax, sino del sabor de una buena taza. 


Ofrecer una taza de café perfecta en la oficina es una forma de demostrar que la empresa valora la calidad, se preocupa por los pequeños detalles y por su activo más preciado: sus trabajadores. 

De acuerdo con los resultados del estudio realizado por la empresa que monopoliza gran parte del negocio de las cápsulas en España: ‘Consumo de café en la oficina’, “para la mayoría de los trabajadores, el café es una parte indispensable en el día a día en la oficina. El efecto revitalizador del café hace que sea la bebida perfecta para estimular el debate, la comunicación y las relaciones sociales en los lugares de trabajo.”

Radiografía de la empresa española

Si el Office Coffee Service quiere progresar en el mercado nacional, lo primero que hay que tener en cuenta son las particularidades del tejido empresarial de nuestro país, desviando la mirada, por ejemplo, de los países nórdicos y anglosajones para comparar tendencias, cuotas de mercado, fórmulas de explotación, tipos de productos, etc., o para valorar la implantación de este sistema de café para oficinas, y es que las circunstancias y el perfil de las compañías de unos y otros poco tienen que ver con la realidad de nuestro país. 

El principal reto, pues, es conocer bien al cliente actual y para ello el dato más significativos es que el 93,8%  del tejido empresarial español está representado por autónomos y microempresas (compañías con hasta nueve asalariados como máximo). 

Con el informe correspondiente al mes de agosto del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social hablamos de 1.559.636 de autónomos y de 1.130.454 empresas con entre 1 y 9 trabajadores. En ambos casos el número se ha incrementado en lo que va de año, aunque bien es cierto que en menor porcentaje que las medianas (de 50 a 249 empleados) y grandes empresas (250 o más asalariados). Las pequeñas empresas (de 10 a 49 trabajadores) ascienden a 152.202, las medianas a 24.170 y las grandesa 4.473. 

Dejando al margen a los trabajadores por cuenta propia, tenemos un panorama muy atractivo que nos deja 1.311.299 emplazamientos donde poder instalar una máquina de café y ofertar productos para desarrollar el OCS o donde estos modelos de negocio ya han empezado a implantarse. 

Si partimos de la concepción que se ha tenido durante años en el sector (influenciado también por las necesidades de empresas que provenían del vending) y que establecía en 20 el número mínimo de trabajadores para hacer rentable el negocio, el Office Coffee Service solo sería interesante para una pequeña parte de ese mercado. Sin embargo, los casos de éxito que abanderan las iniciativas más disruptivas demuestran que no es así. Y es que cuando se desarrolla de manera adecuada y se tiene en cuenta esta realidad, una empresa con 5 trabajadores puede ser mucho más interesante que una con 40 en cuanto a términos de rentabilidad se refiere.


En Cafento llevan varios años dedicando recursos y esfuerzos a este modelo, siendo muy conscientes de la heterogeneidad que esos números suponen. Asumen que es difícil encontrar el perfil para construir el trabajo de captación, pero detectan grandes oportunidades ya que “cualquier local, oficina, negocio o empresa puede ser susceptible de requerir servicios de café”, como nos comenta Pelayo Collantes, responsable del departamento de marketing. 

Al final es el perfil del trabajador y la orientación de la empresa, los factores que vienen a definir el nuevo OCS. La presencia del café, contribuye a qué en el entorno laboral, se creen espacios agradables, donde además de hacer una pausa, el empleado encuentre un entorno idóneo para continuar intercambiando ideas, favoreciéndose, pues, la productividad que, además, no se ve afectada por la necesidad de que los trabajadores salgan a la calle para hacer su pausa.

 

¿Cambiamos consumos mínimos por servicio total? 

El número de servicios debe ser una característica a considerar tanto para diseñar el proyecto concreto como para calcular la rentabilidad, pero no la única, “hay que tener en cuenta que es lo que incluyen estos servicios, como se prestan, el tipo de contrato y por supuesto el precio”, explica Juan José Mach, Country Manager en Saeco Ibérica.

Las ofertas a medida son las que están imponiéndose entre las empresas mejor asentadas en este segmento. Desde alquilar la máquina, tenerla en depósito sin coste o adquirirla por parte del cliente a establecer pedidos mínimos, requerir compromisos temporales... Lo importante es saber adaptar el modelo porque el OCS es rentable por sí mismo. 

Si una empresa se decide a dar café gratis a sus empleados y clientes y convertir este servicio en un valor añadido y motivador para la persona que lo recibe, la calidad tiene que ser la primera característica a tener en cuenta. No se trata de dividir las empresas por el número de empleados ni el número de consumos para elegir un máquina de cápsulas o una de grano (ambas pueden ser opciones total mente válidas para la misma empresa dependiendo de dónde se instalen), sino de ser capaz de diseñar a medida el servicio según las necesidades de la empresa. 

Los consumidores se están volviendo cada vez más exigentes y sofisticados tanto en lo que se refiere a la calidad del café como en la forma de prepararlo, y lastendencias de consumo nos muestran como las formas de tomar café han evolucionado considerablemente en los últimos años, ya que hemos pasado de “¿quieres un café?” a “¿qué café quieres?”. Y esto también sucede ya en el trabajo.


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El diseño a medida

La confección de un modelo para cada localización es la base del éxito del OCS. Esto requiere una especialización importante, de ahí que solo las empresas que realmente están apostando por este canal sean capaces de seguir conquistando nuevos espacios y des bancando a otros, no necesariamente ligados con el vending, un canal que puede ser complementario, como ya ocurre en algunas empresas. 

“Nuestro tejido industrial está compuesto mayoritariamente por un gran número de Pymes con necesidades distintas, por tanto, el servicio de OCS debe ser capaz de adaptarse a cada una de ellas. No existe un solo modelo de OCS y esa es también una sus virtudes, las distintas variables en la forma de gestión”,detalla Mach. 

Cafento también se muestra favorable a ese cambio de mentalidad a la hora de explotar el OCS. “Es un canal muy heterogéneo donde tenemos todo tipo de empresas. Esto supone un hándicap y una ventaja a la vez, ya que por un lado cuesta identificar qué perfil es el ideal para focalizar el trabajo de captación, pero al mismo tiempo cualquier local, oficina, negocio o empresa puede ser susceptible de requerir servicios de café. Solo depende de que las personas que trabajan allí, quieran consumir café”, señala Pelayo Collantes. 

En Cafés Fortaleza son de la misma opinión, “al tener una cartera de clientes tan diversa, tenemos casos de clientes que con una sola persona consumiendo son más rentables que grupos de 3 o 4 empleados”, explica Iñigo Goikoetxea, responsable de producto de la empresa.

Máquinas para el OCS, de la cápsula a las superautomáticas 

Las máquinas de cápsulas han dominado el mercado del OCS en los últimos años. El formato ha marcado el devenir tanto en el ámbito doméstico como en el profesional. Ha sido el segmento más dinámico de crecimiento y también el que ha propiciado un incremento del gasto. Con datos de 2016, el consumo de café en cápsulas representó un gasto total a España de 552 millones de euros, frente a los 661 millones del gasto en café en formatos tradicionales. 

En los espacios de trabajo también ha sido una solución muy demandada, por la comodidad, la enorme variedad y la calidad que ha venido ofreciendo. Además la imagen y la publicidad de la que siguen gozando las monodosis todavía supera las últimas tendencias más críticas debido a la generación de residuos que supone. 

Sin embargo, de un tiempo a esta parte la convivencia con otros sistemas se ha hecho más evidente. El café en grano vuelve a ganar popularidad y las posibilidades de los nuevos equipos para incluir además productos solubles, aumentan aún más las posibilidades para los córners en las oficinas. También permiten un mayor grado de personalización de los servicios y reduce considerablemente el precio de la taza.
Hablamos de máquinas semi profesionales de sobremesa con total autonomía y con funcionalidades como el automantenimiento que facilitan el trabajo casi como una máquina de cápsulas. Quizás de nuevo en este punto volvamos a la separación entre grandes y pequeños consumos para elegir una máquina u otra, pero las fronteras se diluyen cuando al empresa operadora no solo busca volumen, sino soluciones con mantenimiento automático, elaboración de recetas, colectividad ser, envío de información desde la máquina, notificación de averías, estadísticas, etc. 

Aquí la clave es la amortización por la diferencia de precios que existe. En este sentido, como recalca Juan José Mach “las nuevas compañías que están empezando a gestionar máquinas OCS adaptarán sus estrategias a la diversidad de opciones que nos ofrece el mercado, flexibilizarán sus modelos de gestión y se sorprenderán de los resultados”.

Fuente: Hostelvending


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