Mercado de Futuros del Café: Fijación del precio del café

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En términos de volumen, el café verde es la segunda materia prima de mayor actividad en los mercados de finanzas. Negociado bajo contratos de futuros dentro del mercado de materia prima, los parquets donde se opera con café son diversos y dentro de cada uno puede tratarse una u otra de las dos variedades de café verde: Arábica y Robusta. Por ejemplo, en el Brazil Mercantile and Futures Exchange (BM&F) o en el norteamericano Intercontinental Exchange (ICE), se compra y vende exclusivamente Arábica. Por otro lado, en el Singapore Commodity Exchange (SICOM) se comercia solo con Robusta. Y por el contrario, en el Tokyo Grain Exchange (TGE) se encuentran las dos variedades. Otros parquets donde se realiza compra-venta de café son el Euronext del New York Stock Exchange (NYSE), el New York Mercantile Exchange (NYME), el National Commodity and Derivatives Exchange (NCDEX), el Kansai Commodities Exchange (KEX) o el Multi-Commodity Exchange (MCE).


El café Arábica es mucho más aromático que el Robusta, más amargo y con el doble de cafeína. Por tanto, es el café el Arábica el más apreciado por el consumidor final, y si bien este se suele cotizar más alto que el Robusta, la demanda de empresas globales, centradas en Sara Lee, Kraft, Proctes&Gamble y Nestlé suelen influenciar en el diferencial entre ambas variedades. Conocidas como las “big 4”, estas empresas comercializan cerca del 50% del café producido en el mundo y su operativa puede afectar la dinámica del precio del café, pues cambios en su oferta y demanda pueden desplazar el equilibrio entre oferta y demanda del mercado de commodities de café verde. Por ejemplo, el precio del café en el mercado de materia prima sigue una tendencia a la baja desde el pasado mes de mayo de 2019, mínimo histórico desde 2005 y cuestiona si el café ha tocado un soporte. Esta situación es excelente para empresas compradoras de café, traders e inversores, pues permite una compra a un diferencial o spread muy competitivo. Aquí la apreciación generada con la actividad de compra puede frenar la caída del precio del café, rompiendo la tendencia bajista, y de hecho se espera que así sea en breve.

UN MERCADO VOLÁTIL

Añadido a lo anterior, la volatilidad asociada al mercado de café es muy alta, con fluctuaciones en precio que pueden ser superiores al 50% en espacios de un año o incluso a tiempos menores. Además, este mercado muestra periodicidad, una característica de los mercados de materia prima agrícola, pues en el cultivo de café es usual obtener un alto volumen cosechado en un año, mientras que en el siguiente, también es usual que el volumen de cosecha sea significativamente menor. Con lo anterior, podemos formular los principales drivers del mercado de futuros de café, centrados en:

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EL CONSUMIDOR, UN AGENTE ACTIVO EN EL MERCADO DEL CAFÉ

De lo anterior se concluye que cada taza de café consumida supone, pues, un complejo proceso que implica a una cadena de valor global, donde diferentes nódulos se encuentran en constante negociación, ya sea de forma directa o debido a elementos del entorno del sector. Aquí, además, se suma una variable que empieza a tener una importancia mucho mayor que hace tan solo unos años: el consumidor final. Este es un agente que tradicionalmente ha sido pasivo dentro de la dinámica del sector del café. Ahora bien, hoy en día el consumidor se preocupa enormemente por valores medioambientales y por las condiciones de los productores de café, y en este sentido muchos comercializadores de café de todo tipo y formato incluyen en su packaging las certificaciones de sostenibilidad, compostabilidad de materiales, comercio responsable o credenciales ecológicas. Añadido a lo anterior, el uso extensivo de tecnologías TIC ha convertido al consumidor en un agente no solo a un extremo de la cadena de valor, sino en un elemento extremadamente activo en diferentes puntos de esta.

Debido al uso de aplicaciones y redes sociales, sobretodo las especializadas, el consumidor puede estar informado, y de hecho empieza a exigir, toda la información sobre el café que está comprando. Por ejemplo, requiere saber la geografía, las plantaciones donde se ha producido su café, el transporte o el punto de tueste (bajo una escala simple) o incluso tener información de los productores a través de la red. Es decir, se convierte en un stakeholder que puede influenciar los precios del mercado, si se unifica en comportamientos no solo masivos sino coordinados. Este es un factor hasta ahora desconocido y que puede ser determinante en un futuro en el que tanto los mercados de futuros como el propio sector global del café sufran, probablemente, una transformación predecible solo en parte, en la que la tecnología de vanguardia tendrá mucho que ver.

Joaquim Clara Rahola, PhD, MBA

CFO AMV Caps SL


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