LAMASTUS FAMILY ESTATES, EL MEJOR GHEISA DE PANAMÁ

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Lamastus Family Estates es una empresa familiar cafetalera, de record. Con sede en la provincia de Chiriquí, en Panamá, consiguió, el pasado mes de mayo, una puntuación histórica de 94.66 en la competición Best of Panamá, donde su “Elida Gheisa Green” se llevó el primer premio en la categoría de geishas lavados. Además, esta familia de productores recibió, también, la máxima calificación en la categoría de geishas naturales, con un extraordinario lote de “Elida Green-Tip” que alcanzó los 93.35 puntos y que en la subasta posterior a la competición, batió todos los límites de precio nunca antes pagados por un aromático panameño, 803$ por 450 gramos de café. 

Lamastus lleva produciendo café desde hace cien años y durante todo este tiempo no ha dejado de trabajar ni un solo día para asegurar la máxima calidad en todos los cafés que produce. 

“Nuestro éxito se basa en nuestro enclave, en su micro-clima, su biodiversidad, en nuestros cuidados, la innovación y en el puntual seguimiento que hacemos a otros sectores de éxito como el vino, de los que estudiamos, por ejemplo, sus técnicas o sus procesos que luego adaptamos al café con intención de mejorar permanentemente nuestras calidades. El trabajo con la Specialty CoffeeAssociation of Panamá (SCAP) es, también, vital para conseguir los mejores resultados”, explica Wilford Lamastus, tercera generación de Lamastus Family Estates, el orgulloso propietario de los hasta hoy mejores cafés de la historia de Best of Panamá y una de las personas que más conoce sobre el café de Panamá.

“La historia de nuestra finca y la de nuestra familia como productores de café se inicia en el mismo punto, en 1918. Ese año, mi abuelo, Robert Lamastus, nacido en Kentucky (Estados Unidos), decidió iniciar su propio negocio de café en Panamá. Para ello buscó terrenos en la zona de Alto Quiel e instaló su finca en las faldas del volcán Baru en Boquete, a 1.700 metros sobre el nivel del mar. Poco tiempo después, se casó con mi abuela, Elida Saldaña, oriunda de la región, con la que tuvo cinco hijos. La producción de café se convirtió en la actividad principal de toda familia que al completo colaboraban en las tareas de la finca. Cuando mi abuelo murió, a una edad relativamente joven, su mujer decidió seguir adelante con el negocio cafetalero y lo hizo a la vez que cuidaba de sus hijos. En la década de 1960, su hijo Tatcher, mi padre, asumió la dirección de la finca hasta 1990, cuando yo me incorporé definitivamente, para tomar las riendas del negocio. En esta última década, mi hijo, Wilford Jr. se ha sumado al negocio que durante todos estos años ha mantenido su carácter familiar. Mi padre y yo mismo lo dirigimos y mi hijo se ocupa de las cuestiones relacionadas con las ventas y el control de calidad”.

A día de hoy, Wilford Jr, Wildfor padre y Tatcher siguen las directrices que marcó el bisabuelo Lamastus, abriendo, poco a poco, nuevas posibilidades de negocio que han reportado nuevos éxitos a la empresa familiar.

“Como siempre se ha hecho en la finca, producimos, procesamos y exportamos nuestro café, pero de un tiempo aquí, lo tostamos, también, ofreciendo, así, un valor añadido a nuestros cafés para determinados fragmentos de mercado.

Lamastus Family Estates ha crecido en estos 100 años de historia. Mantenemos la finca original y hemos sumado, además, nuevos terrenos, lo que nos permite no sólo asegurarnos mayores producciones, sino, también, variedad de café.


Actualmente contamos con tres fincas. La principal, Elida Estate está en Alto Quiel, Boquete y tiene 65 hectáreas con una altitud que va de los 1.700 metros sobre el nivel del mar, en la cota más baja hasta los 2.000 metros, en la más alta. Por extensión, le sigue El Burro Estate, en Potrerillos, Dolega, con 60 hectáreas de terrenos a alturas entre los 1.575 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, mientras que la finca más pequeña y la más nueva, también, es Luito Estate, localizada en Bajo Mono, Boquete, con 17 hectáreas”. 


En estas fincas crecen los que son hoy los cafés más extraordinarios de Panamá, a los que los Lamastus dedican toda su atención. En los cinco últimos años han renovado prácticamente toda la población de cafetos de Elida Estate (Geisha 10%, Catuai 80%, Typica: 10%) y han adecuado El Burro Estate para garantizar hasta 35 hectáreas de reserva forestal que provean de las mejores condiciones de sombra y biodiversidad a su producción de su café (Geisha 50%, Catuai 50%).

“Nuestras fincas están plantadas exclusivamente con cafés Arábica, Geisha, Catuai y Typica, que crecen sanos y vigorosos gracias a la calidad de los suelos volcánicos de esta zona de Panamá. Apostamos por la conservación del medio ambiente y la producción orgánica y por ello no plantamos café más allá de los 1.820 metros de altitud, reservando el resto de nuestros terrenos a alturas superiores, a reserva ecológica. 

Todas nuestras cerezas son cosechadas a mano por los indios nativos Ngobe-Bugle, que lo hacen sólo cuando el café alcanza su estricta madurez. Nosotros mismos nos encargamos de su procesamiento posterior, sometiendo al grano a un método u otro - natural, lavado o honey -, según su variedad. Seguidamente, lo seleccionamos cuidadosamente y después de un descanso de entre 60 a 100 días en sacos de arpillera sobre suelos de madera, los enviamos directamente a nuestros clientes, la mayoría de los cuales, previamente, ya han catado los cafés en la finca y dispuesto los tiempos de exportación tras el reposo.

Nuestra producción anual varia en función del año y las condiciones climáticas. Suele ir entre los 1,5 a 2,0 contenedores o lo que es lo mismo, de 2.500 a 4,.000 kg de café verde por temporada. La mayoría de este café va a parar a manos de clientes de Estados Unidos, Europa, Australia y Asia”.

Debido a la altitud de las fincas donde se cultivan los cafés de Lamastus Family Estates, los granos, en taza, resultan de gran cantidad. Son cafés muy densos y uniformes, suaves, con un cuerpo medio, buen aroma y alta acidez.

Hemos participado en el Premio Best of Panamá desde la primera competición en 1998, y siempre con buenos resultados. Para elegir los lotes que enviamos al concurso hacemos lo mismo que con el resto de nuestro cafés, es decir, mantener un estricto control de calidad sobre todos y cada uno de los pasos que va haciendo el café desde que está en el cafeto y hasta que lo tenemos a punto para entregar. Catamos muestras desde la salida del grano del área de secado y cuando un lote presenta cualidades extraordinarias es apartado y catado de nuevo junto a otros cafés de similares características en calidad. En esta nuevas catas, además de yo mismo, interviene mi hijo y, también, otros colaboradores de la finca hasta determinar cual de todos los cafés es el más sobresaliente, que es el que enviamos a Best of Panamá”. 

En la edición más reciente de este Premio, la del 2018, Lamastus Family Estates se llevó los dos premios principales de la categoría de Cafés Geisha, un café que aunque se cultiva en distintos países del mundo, ha encontrado su paraíso en las tierras panameñas. Con puntuaciones record, los cafés de la familia Lamastus han sido motivo de atención para compradores de todo el planeta, consiguiendo este café una cotización inédita hasta el momento, para granos panameños. 

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“Desde 2014, hemos ganado en tres ocasiones las dos categorías principales de Best of Panamá, la de los Geisha, y también hemos recibido premios, anteriormente por nuestros Catuais, dejando únicamente fuera de nuestro palmarés los galardones para los Pacamara, ya que no producimos este grano. 

Nuestros granos vencedores en la edición de 2018, “Elida Gheisa Green” (94.66 puntos. Premio Mejor Geisha lavado) y “Elida Green-Tip” (93.35 puntos. Premio Geisha natural) son cafés extraordinarios fruto de un territorio privilegiado, con mucha altura, tierras volcánicas muy ricas y un micro-clima único, además de unos procesos sometidos a altísimos estándares de calidad, en los que la innovación y la mejora del producto son siempre una prioridad.

Estos premios llevaron a que nuestros dos cafés rompieran el record mundial en precio de venta, en la subasta internacional de Best of Panamá, celebrada el 19 de Julio 2018, con unos precios de 803$ por 450 gramos del “Elida Green-Tip” que pagó la empresa taiwanesa Black Gold Coffee Co. y 661$ por la misma cantidad de “Elida Gheisa Green” que compró la japonesa Saza Coffee”.

Medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de este hecho, algo que para Wilford Lamastus es una excelente noticia para contribuir a la promoción del café de Panamá en el mercado de cafés especiales. 

“Como país productor de café, hemos creado nuestro propio nombre gracias al trabajo y la reputación que hemos logrado como asociación colectiva, Specialty Coffee Association of Panamá (SCAP). Hemos conseguido mucho en poco tiempo, pero todavía falta un mayor reconocimiento. El hecho que medios de comunicación del más alto calibre, CNN, BBC, Forbes, Fox, hayan publicado sobre los éxitos del café de Panamá es un buen estímulo”. 

Apostar por la calidad resulta rentable para el caficultor, pero existen regiones donde alcanzar determinados estándares es complicado por tanto, no es una vía de trabajo asequible para todos, más, si tenemos en cuenta que el café de alta calidad requiere de mano de obra especializada para lograr alcanzar el valor que lo hace especial.

 En otras zonas, ni tan siquiera la producción de café comercial resulta rentable, ya que existen lugares en los que los costos de producción son muy altos y el margen de beneficio de este tipo de café, por el contrario, es bajo”.


Sobre Best of Panamá

Desde 1996, la Specialty Coffee Association of Panama organiza el certamen Best of Panama en la que se premian los mejores cafés del país. El concurso representa la mejor oportunidad para que las fincas locales promuevan la calidad de sus cosechas y consigan notoriedad para sus cafés. La competencia es supervisada y evaluada por expertos nacionales e internacionales de la industria del café de especialidad que cata y puntúan las muestras que envían los caficultores, sobre todo de la zona de la Cordillera Central, principal área de producción de café del país.

Tras el concurso, los mejores lotes son subastados online, en una puja abierta a compradores de todas las partes del mundo. En los últimos año, la importante popularidad de la variedad Geisha ha favorecido precios altos en esta subasta, ya que es en este país, en Panamá, donde se cultivan algunos de los granos más supremos de este tipo de café.


A pesar de todo, lo que si es cierto en Panamá es que en las fincas donde es posible, existen medios y las condiciones son las óptimas, los caficultores están apostando por la producción de cafés diferenciados, implicando, además, de forma muy especial a las nuevas generaciones que deberán seguir con la explotación de estas fincas en el futuro. 

“En nuestra empresa tenemos a mi hijo Wilford Jr, que con 29 años trabaja de lleno en el control de la producción cafetera y en la venta de nuestros cafés. Algunos colegas tienen a sus hijos envueltos, también, en sus proyectos, trabajando en su formación y preparándolos para nuevas responsabilidades en las fincas. 

Wilford Lamastus está satisfecho con esta nueva perspectiva para el café panameño. Con todos estos jóvenes y con todo aquel que sienta el deseo de aprender y apreciar el café de alta calidad compartiría una taza de su café, para poder hablar mientras tanto, largo y tendido, sobre el tema. Seguro que quien pueda hacerlo, quedará encantado con la conversación y con el café. 

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